
Algunas ciudades europeas se están «ahogando» prácticamente bajo el tráfico que se genera en las mismas. Roma es casi imposible de circular y ahora París comenzará muy pronto a restringir el tráfico de vehículos dentro del centro de la ciudad que no cumplan con cierta emisión de CO2 por Kilómetro. Está dirigida principalmente a los propietarios de viejos vehículos con motores Diesel y por supuesto a las ineficientes SUV. ¿Quieres llevar la tuya a la «Ciudad Luz»? Muy pronto ya no podrás hacerlo. Por supuesto que la medida hace felices a quienes venden automóviles eléctricos y pequeños.