El Robo en Carreteras Encarece el Costo del Transporte en México


Temeroso, siempre mirando por el retrovisor, “el flaco” viaja por las peligrosas carreteras de México acosado por el recuerdo de haber sido secuestrado hace dos años por supuestos policías que le robaron su camión repleto de blue jeans.

Aquella vez, el camionero, que prefirió obviar su nombre por temor a represalias, fue llevado a golpes y con los ojos vendados a una casa en el centro del país donde lo amenazaron de muerte. Tres días después, en un descuido de sus captores, logró escabullirse y huyó.

Ahora viaja con un machete para protegerse, pero muchos otros transportistas que, como él, recorren miles de kilómetros en México, van en cabinas blindadas, con vigilancia satelital y en convoyes, en un intento por mitigar los robos, que siguen al alza y en 2017 tocaron un récord con casi 3,000 casos.

“La carretera cada vez es más peligrosa, trata uno de no pararse”, dijo a Reuters el chofer de 50 años en la cabina de su tráiler, aparcado en una carretera del central estado Puebla, epicentro de la mayoría de robos al transporte terrestre de carga, que casi se triplicaron en los últimos dos años.

“Desde que me secuestraron me quedó la maña de siempre ver las placas de los carros, quién me pasó (…) me voy fijando en todo”, agregó el veterano camionero.

En un país donde más del 80% de la mercadería se transporta por carreteras y trenes, no hay cifras oficiales de las pérdidas por robo de mercancías, sin embargo en 2016 las aseguradoras pagaron casi 100 millones de dólares a afectados, según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

No obstante, el impacto para la industria podría ser mayor, ya que sólo uno de cada tres de los traslados terrestres de mercancías están asegurados, amenazando la competitividad cuando el país busca diversificar sus mercados y posicionarse como una atractiva plaza comercial.

Los delincuentes no discriminan los productos, pero los más robados son combustibles, seguidos de alimentos y bebidas, materiales de construcción, químicos, artículos electrónicos, bebidas alcohólicas, autopartes, ropa y zapatos, de acuerdo a un informe de Sensitech, una firma estadounidense de seguridad.

via CNNEXpansión