Un Ferrari cromado

Un príncipe saudí cometió un pecado imperdonable: mandó cromar su Ferrari 599. Seguramente viene alguna sura en El Corán que prohibe semejante comportamiento, ya que como todos nosotros sabemos el único color en el que es aceptable un automóvil del “caballito rampante” es el rojo y fuera de eso sólo los refrigeradores son blancos y los calcetines de colores. ¿Porqué lo hizo? Es algo que solamente Mahoma podrá contestar, tal vez quiere que sea mas fresco en el desierto de Arabia Saudita o simplemente tiene un complejo de taquero de carreta. El caso es que el resultado es… resplandeciente.

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