Permite el SAT la Entrada de Vehículos “Chatarra” al País

Si en Estados Unidos se topa con una camioneta Town & Country modelo 2005, pero está chocada, dañada en la carrocería y lista para chatarrizarse… es muy probable que pueda ingresarla al País.

Este vehículo está catalogado como “salvage” en EU, pues las condiciones en las que se encuentra le impiden seguir circulando en ese país, pero las reglas de carácter general emitidas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para la importación de autos usados le permiten entrar a México.

Para lograrlo, el título de propiedad del vehículo sólo debe tener la leyenda “salvage” y contar con otra de auto limpio o reconstruido para ingresar.

De acuerdo con las reglas del SAT, ningún vehículo que no pueda circular en EU como aquellos declarados como sólo partes; partes ensambladas; pérdida total; desmantelamiento; no reparable; inundación; desecho; aplastado; chatarra; embargado; no elegible para uso en vías de tránsito o recuperados (“salvage”), pueden importarse a nuestro País.

Sin embargo, el mismo SAT emitió excepciones a estas regías en agosto de 2012, bajo las cuales se pueden importar autos “salvage”, siempre y cuando el título de propiedad contenga esa leyenda o cuando ostenten la leyenda “limpio”, “reconstruido” o “corregido”.

La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) considera que el SAT debe eliminar estas excepciones para mejorar la calidad de los vehículos usados que se importan.

Los autos denominados “salvage” son 60 por ciento más baratos que un usado en condiciones de circular.

Por ejemplo, una Town & Country Lx modelo 2005, usada en buenas condiciones cuesta 78 mil 600 pesos en México, pero la misma camioneta en categoría de “salvage” se vende en 39 mil pesos.

La AMDA le propuso al SAT y al Administrador General de Aduanas, que se establezca un recinto especializado para permitir la importación de autos usados, donde se pueda realizar la inspección técnica vehicular, la de emisiones contaminantes y condiciones físico mecánicas; la verificación documental, tramitación aduanera y revisión fiscal para evitar la importación de autos “salvage”.

Deja un comentario